Es falso que “Venezuela se arregló” todo lo contrario, la crisis es mayor

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“El Bautista”

En la medida en que el tiempo avanza, cada día se le hace más difícil al Gobierno de Nicolás Maduro, mantener y consolidar la matriz de opinión con la que han intentado convencer a la mayoría del pueblo de que “Venezuela se arregló”, por cuanto lo que percibe el venezolano de a pie, el que no está “enchufado” en algún alto cargo oficial, es la problemática que ha estado viviendo en los últimos años, no solo no ha mejorado, sino que por el contrario, se ha agudizado y esto lo percibe en el acontecer diario.

Utilizando toda su maquinaria y equipos comunicacionales, a los que le dedican tiempo, personal, mucho dinero y asesorías nacionales y extranjeras, se ha pretendido convencer al pueblo, que el abastecimiento de bienes y servicios que se ha generado a través de los bodegones, de las importaciones de bienes terminados, sin pagar tributos y aranceles; la contratación de múltiples espectáculos y artistas internacionales, son señales de que la crisis humanitaria compleja que están viviendo los venezolanos, comienza a revertirse; sin embargo, del total de la población del país, apenas un 8 o 10% tiene el poder adquisitivo para comprar en los comercios que traen productos importados y adquirir las entradas, algunas con costos verdaderamente exagerados para asistir a estas presentaciones.

De tal manera que no es “verdad tanta belleza”, no es cierto que “Venezuela se arrergló”, por el contrario todo pareciera indicar que estamos en presencia de una falsa ilusión con la cual han pretendido engañarnos, pero progresivamente la realidad se ha venido imponiendo, le ha quitado la venda a muchos “ilusos” que cayeron por inocentes y se deslumbraron, como ocurrió con los indígenas cuando llegó Cristóbal Colón en 1492, con sus carabelas llenas de espejitos y baratijas, situación que tiene altamente preocupado al alto gobierno que percibe como la gente no cree en tales discursos.

La reacción de la mayoría del pueblo, a través de las actuaciones de la sociedad civil, de las Organizaciones No Gubernamentales, los propios partidos políticos, han estado aprovechando las facilidades de las redes sociales, para explicar al país, que a detrás de la presentación de espectáculos, pudiéramos estar en presencia de actividades que tienen que ver con la legitimación de capitales, producto de actividades irregulares o de negocios con recursos del Estado, lo que ha encendido las alarmas y se ha “viralizado” calentando las redes sociales.

Por supuesto, si queremos ser objetivos en este trabajo, es necesario admitir que el Gobierno ha estado aplicando algunas políticas liberales, contrarias a la doctrina socialista de restricciones y persecución de los sectores productivos, flexibilidades que han producido resultados positivos y que han contribuido frenar el proceso de contracción de la economía de más de 8 años, y que redujo el PIB en más de 87%, por supuesto con un apoyo determinante de la empresa privada, que ha asumido el financiamiento, con recursos propios de este proceso, el cual está muy lejos de poder ser calificado como una verdadera “reactivación de la economía.

Todos los pronósticos, tanto nacionales como internacionales, señalan que Venezuela este año tendrá un crecimiento cercano al 10% del PIB, debido a los ingresos que está percibiendo el país por concepto de renta petrolera, porque aun cuando la producción petrolera oscila entre 750.000 y 800.000 b/d, el precio es alto en

los mercados internacionales, debido a la guerra entre Rusia y Ucrania, todo lo cual está por verse.

La realidad no se puede ocultar

Es evidente que por más esfuerzos que haga el Gobierno, es inocultable que la República tiene una deuda externa multimillonaria; se encuentra en default, entre bonos, pagos, a proveedores, acuerdos comerciales, montan la deuda del sector público por cerca de los 200.000 millones, según estimaciones conservaras.

Ahora bien, como se le oculta a la población que en lo que va de año se han producido más de 87.000 fallas de electricidad, en todo el territorio nacional; que en numerosas regiones del país cientos de barrios tienen desde días hasta meses sin recibir agua potable por tuberías; desde el punto de vista de los servicios de salud el 89% de los centros asistenciales del país carecen de insumos, medicinas y buena parte de los quirófanos están paralizados y tampoco tiene equipos médico-quirúrgicos, la mortalidad de madres parturientas en regiones como Lara es altísima, es normal ver a mujeres pariendo hasta en camiones de cargar ganado, en patrullas y hasta en plena vía pública, la desnutrición infantil y entre las personas de la tercera edad es alarmante.

La situación con el deterioro del ingreso de los trabajadores, es un tema verdaderamente álgido, para el mes de marzo el Salario Mínimo era equivalente a 27 $, mientras que para 27 de agosto, como consecuencia de la devaluación de los bolívares, apenas representaba 15$, mientras el costo de la Canasta Alimentaria para el mes de julio fue de 470,44 $.

El transporte también se ha convertido en un dolor de cabeza, debido la forma anárquica en que el sector es manejado por las organizaciones sindicales, las cuales actúan sin atender a las recomendaciones ni a la disposiciones legales; a lo cual se suma la escasez de gas y combustibles.

Todos estos escenarios son lo que han estado contribuyendo a que el descontento y las situaciones conflictivas, hayan retornado a las calles, luego de un largo período en el que se redujeron las protestas, que hoy tienen a las trabajadores en una protesta permanente, en reclamo fundamentalmente de mejores salarios, debido a que el Ejecutivo ha tomado algunas decisiones, a través de las cuales les redujeron las bonificaciones y reivindicaciones contractuales, generando las situaciones conflictivas que hoy se están viviendo y que mantienen al sector laboral en emergencia.

En conclusión, no es verdad que “Venezuela se arregló”, de ser cierto no se hubiesen presentado en el primer semestre de 2022, unas 3.892 protestas, un promedio de 22 al día, lo que significa un incremento de 15% en comparación con el mismo periodo del año pasado, por el aumento de las protestas ahora está peor.